No sé regresar.
Recuerdo la escalera,
El cerrojo escondido,
La cama abandonada.
Lo básico, como siempre.
Tu jodido arte
Y las bóvedas de tu cráneo.
Todo un paso en falso.
Las historias se repiten,
Ahora no es diferente.
Sigo siendo ese tipo inconcluso
Que roba sombras
Que ronda simas
Que vomita bestias ciegas.
No hay corrección.
La continuación
Siempre es la confirmación
Del asco.
Un hotel sin servicio de habitaciones,
Los abrazos previstos.
El silencio tenía razón,
No había nada.
Todo es una confirmación
De la soledad.
Las palabras siguen siendo necias,
Leo las mismas mentiras de siempre
-soy, no soy, soy, no soy, soy, no soy-
Deshojando flores muertas.
-me importa una mierda lo que usted piense-
Ya sabes de qué te hablo.
Y las palabras con cuentagotas
Caen pesadas como losas,
Como si se pudiera huir de la necesidad
De ser amado.
Nada ha cambiado desde entonces.
Todos los abismos
Tienen el mismo nombre.
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