17 de junio de 2011

1

Uno es
los restos de una circunstancia,
un pedazo prestado,
una pieza amorfa.
Nada propio.
Ni el cuerpo que respira por su cuenta,
ni la mente violada,
ni la percepción condicionada.

Uno no es nada,
hasta que regresa a ese estado
de total desnudez,
y desaprende quien es,
sólo entonces
le queda una oportunidad
de reconocerse en un instante
antes de que el tiempo
le borre.




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